El material necesario para la práctica del buceo podemos dividirlo en equipo ligero y equipo pesado. Es importante conocer cada parte del equipo, así como su funcionamiento y el orden a seguir en su colocación. 

La elección de cada elemento del equipo pesado debe realizarse con una atención meditada acerca de las técnicas y habilidades que se tienen como buceador, así como qué características van a tener las inmersiones que voy a realizar y cuánto pretendo bucear al cabo del año. Pues la mayor o menor habilidad para gestionar los diversos tipos de equipo, las condiciones de profundidad, temperatura, tiempo y tipo de inmersiones, así como la cantidad de inmersiones que se preveen, son factores determinantes a la hora de elegir el equipo más adecuado.

Algunos de los elementos que forma este tipo de equipo son:

  • Botella o tanque: es un recipiente rígido, de acero o de aluminio, que almacena el aire que vamos a consumir durante la inmersión. Las hay de diferentes capacidades: 12, 15 y 18 litros.
  • BCD: Se llama así por sus siglas en inglés, cuyo significado, traducido al castellano, es «dispositivo de control de flotabilidad». También se le conoce como jacket o chaleco. Se trata de una especie de chaleco con una vejiga que se llena o se vacía de aire a través de unas válvulas, conforme el buceador lo necesite. Su función fundamental, como su propio nombre indica, es la de controlar la flotabilidad, amén de otras funciones como fijar la botella, elemento de rescate, etc.
  • Ordenador de buceo: Nos proporciona la información fundamental sobre los diferentes parámetros de la inmersión (profundidad, tiempos de descompresión, parada de seguridad, tiempo de inmersión…). Ofrece mucha seguridad y evita estrés. Es un elemento muy importante para la práctica del buceo y se recomienda que cada buceador tenga el suyo propio.
  • Regulador o suministrador de aire + octopus + latiguillo del BCD y manómetro de alta: este conjunto de elementos es el encargado de darnos aire conforme se lo pedimos, es decir, a demanda. Junto con la botella forman el conjunto llamado «escafandra autónoma». Consta de dos partes fundamentales y de unas tuberías:
  1. La cámara de alta o primera etapa: es un dispositivo complejo que está conectado directamente a la grifería de la botella. Reduce la alta presión del aire contenido en la botella a aproximadamente 8 o 10 atmósferas, que manda a la cámara de baja o segunda etapa.
  2. Cámara de baja o segunda etapa: esta última está conectada a una de las salidas de baja presión de la cámara de alta y tiene una boquilla que se introduce en la boca y nos suministra aire a presión ambiente. Lleva un purgador para que si en algún momento entra agua en tu boca puedas vaciarla. El octopus es un suministrador de aire auxiliar conectado a la primera etapa, en otra de las salidas de baja presión. Tiene las mismas características de una segunda etapa y se utiliza en caso de emergencia. Actualmente es el regulador que debes entregar si tu compañero así te lo solicitara. Suele ser de color amarillo para diferenciarlo del regulador principal, y el latiguillo de conexión es más largo para que sea más accesible en el supuesto de que tengas que compartir tu aire.
  3. El latiguillo o bestfeeder: sirve para facilitar el hinchado y deshinchado del BCD. Está conectado, al igual que el octopus, a una salida de baja presión.
  4. El manómetro: nos indica la cantidad de presión que tiene la botella. Está conectado a la primera etapa por una de las salidas de alta presión. Lo normal es que al comienzo de la inmersión, cuando abrimos la botella, la presión que nos marque sea aproximadamente de 200 bares.