El material necesario para la práctica del buceo podemos dividirlo en equipo ligero y equipo pesado. Es importante conocer cada parte del equipo, así como su funcionamiento y el orden a seguir en su colocación. 

El equipo ligero es el ideal para practicar snorkel y disfrutar desde la superficie de la visión de los bellos fondos submarinos. Además, nos permitirá sumergirnos durante el tiempo que aguante nuestra apnea personal. Veamos de qué se compone:

  • Máscara: se trata del elemento más importante, y por ello es recomendable llevar una de repuesto. Nos permite ver con nitidez bajo el agua, y por ser máscara y no gafas hace que podamos compensar el aire de esta cavidad gracias a que cubre también nuestra nariz. La pérdida o rotura de la misma durante la inmersión hará que el agua entre en contacto de nuestras fosas nasales y nuestros ojos, lo que resulta muy incómodo y podría generar estrés o incluso pánico. A consecuencia de este pánico, podría ocurrir que el buceador suba disparado a la superficie, con el gran riesgo que esto conlleva. A la hora de elegir debe tenerse en cuenta que ajuste bien a la morfología de la cara y que resulte cómoda. Antes de mojarlas se recomienda aplicar un antivaho ––el mejor es la propia saliva–– y aclarar justo antes de sumergirte. Resulta muy incómodo el empañamiento durante la inmersión.
  • Snorkel: también conocido como tubo respirador o tuba. Es importante llevarlo siempre consigo, si por alguna circunstancia hubiera que desplazarse en superficie. Su colocación es mediante una sujeción en el lado izquierdo de la máscara. Si alguna vez lo necesitas y no lo llevas, te arrepentirás.
  • Aletas: antiguamente llamadas pies de pato. Son el alargamiento de nuestros pies con un ancho y nervio diferentes, en función de las modalidades (apnea, snorkel o submarinismo). Las hay calzantes, como un zapato, y ajustables con una tira regulable en el talón. Se utilizan para facilitar nuestro desplazamiento en el seno de agua.
  • Traje isotérmico o neopreno: el traje de buceo sirve para protegernos del frío y de cualquier rozadura o contacto accidental con la flora y fauna. Está generalmente confeccionado con material de neopreno que contiene microburbujas de aire para un mejor aislamiento térmico. También existen trajes de otros materiales, pero son menos comunes. Los hay con diferentes grosores y modelos. Existen trajes húmedos que son los más comúnmente utilizados, también trajes secos y semi-secos. Se utiliza uno u otro en función de la temperatura del agua. Los trajes secos requieren de un curso adicional para su uso.
  • Los escarpines: son muy parecidos a un calcetín o bota, dependiendo del modelo. Nos protegerán del frío y de rozaduras producidas por nuestras aletas. Los guantes también son generalmente de neopreno, y como los escarpines, tienen la misma misión. Desgraciadamente, cada vez es más frecuente la prohibición del uso de guantes debido a la irresponsabilidad de algunos buceadores, que los aprovechan para poder tocar los fondos o la vida que en ellos habita. Es importante ser respetuosos con el medio. Se trata de realizar la actividad del buceo de forma responsable y comprometida con la sostenibilidad.
  • Cinturón de lastre o plomos: es lo que va a ayudar a que nos hundamos. Cada vez es más habitual y más cómodo llevar los plomos integrados en una especie de bolsillos del dispositivo de control de flotabilidad (BCD), del que hablaremos más adelante. También hay buceadores que optan por repartirlos entre el cinturón y el BCD. Sea donde sea que los lleves, es necesario extremar las precauciones para no perderlos, dado que podría ocasionarnos un accidente grave si ascendemos demasiado rápido o de forma incontrolada. También es importante poder deshacernos de ellos de forma fácil en caso de necesidad (zafado rápido).